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Deeply yours

Summary:

Desde que falleció su madre, caitlyn kiramman solo buscaba venganza, justicia sobre el monstruo que le quitó la vida injustamente a su querida progenitora.
Ese era su único objetivo: atrapar a la terrorista y asesinarla crudamente asi como ella lo había hecho con tres vidas inocentes.
Pero las circunstancias cambian y la bestia que la comandante buscaba se encontraba más vunerable de lo que esperaba.
Caitlyn supo en ese momento que podría trabajar con eso....

Lea atentamente las etiquetas, esto va a ser MUY oscuro.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: "Aveces los monstruos son personas"

Chapter Text

Caitlyn kiramman tuvo una vida dificil.

La gran mayoría de personas pensaban que ella obtuvo todo enseguida solo por ser la hija de la concejal pero eso no era cierto, tuvo que trabajar muy duro durante casi toda su vida para alcanzar sus sueños..

Ser la heredera de los kiramman conllevaba un gran peso sobre sus hombros, uno el cuál no todos habían podido soportar, pertenecer a una familia de cuna tan noble tenía grandes responsabilidades.

Cassandra kiramman, la matriarca y una de las concejales de Piltover, le había hecho quedar claro a su hija desde muy joven que ser una kiramman era un apellido que había que ganarse.

Los kiramman habían sido desde siempre una familia de alto renombre en piltover y caitlyn no podía darse el lujo de no estar a la altura.

Se esforzó mucho para cumplir las expectativas de sus queridos padres y poder ganarse su apellido y en parte lo había logrado, pero a pesar de todo, ella siempre sintió una curiosidad por el mundo, un deseo de ayudar a las personas, cosas que no le gustaban a su madre y fueron motivo de discusión entre ambas.

Caitlyn entendía que su mama solo se preocupaba por su bienestar, pero ella no quería ser concejal como su madre anhelaba y seguir la tradición familiar.

Quería ser vigilante, al igual que su idola: grayson.

Ella fue todo lo que caitlyn deseaba ser: sabia, fuerte, siempre velando por la seguridad de la gente, una mujer con buen corazón y principios firmes y buenos.

Incluso años después de su muerte, caitlyn seguía pensando en su guía y en lo mucho que significo para ella como su modelo a seguir.

Por mucho que a cassandra no le gustará, caitlyn se mantuvo perseverante y luchó por sus sueños.

Claro, tuvo bastantes limitaciones y su madre la colocó en un puesto bajo a proposito, pero eso no detuvo a la joven de renunciar y solo avivo la llama que había en su interior de ayudar.

Por supuesto, poco sabía la peliazul que incluso en un puesto inferior, iba a presenciar la crueldad de ella de todos modos.

Caitlyn jamas podría olvidar la primera vez que la vio a ella, avanzando tan tranquilamente hacia la academia después de haber asesinado a multiples vigilantes, como si esas vidas inocentes no fueran nada para ella.

No era como si sus compañeros fueran tan amables con ella y mucho menos eran unos santos pero sus muertes no tenían ninguna justificación más alla de la maldad de esa mujer.

Y conociendo al sheriff marcus, caitlyn debía evitar por su propia cuenta que esa chica hiciera más daño a gente.

La vigilante viajó a la ciudad subterranea, había escuchado muchas cosas de allí debido a su madre, pero nunca pudo verla con sus propios ojos.

Allí conoció a Violet, quién le mostró la cruda realidad de quienes vivian abajo.

Y sin embargo, a pesar de todos los horrores que caitlyn presenció, su empatía se alzó en el momento en que habló con ekko y supo que podía arreglar las cosas entre ambas ciudades, que había esperanza todavía.

Por supuesto, debía de ser jinx quien matará esa esperanza, tanto literal como metaforicamente.

Todo rapidamente se había convertido en un agua y aceite.

Tal vez siempre lo había sido pero caitlyn había estado demasiado cegada por Vi y su deseo de ayudar como para verlo.

Tantos pensamientos se arremolinaban en su cabeza mientras se duchaba que tardó en darse cuenta del horror que estaba detras suyo.

La peliazul había sentido tanto terror al despertarse en un lugar oscuro, atada en una silla y amordazada.

Recuerda vividamente como jinx la observaba, sus ojos ahora rosas brillando en la oscuridad como el monstruo que era.

El monstruo no solo le había arrebatado su esperanza, su empatía, y su dignidad en una sola noche.

También le arrebató a su progenitora en un destello.

Puede que la relación con su madre se haya visto dificil por su decisión de seguir los pasos de grayson en lugar de los suyos pero caitlyn jamas olvidaba como ella la amo incondicionalmente, se preocupo por ella, le dio la vida y la apoyo a pesar de las circunstancias.

Perderla cambio algo en caitlyn que nunca podría arreglarse y también la hizo darse cuenta de lo más importante.

Su madre siempre había tenido la razón: los de abajo solo conocian la hostilidad, eran salvajes, diferentes a los humildes piltovanos y los pocos amables que habían existido eran exterminados por un monstruo, el legado que silco había dejado.

Jinx.

Ella representaba todo lo horrible y atroz que era el distrito suburbano: manipuladora, violenta, asesina de personas inocentes, sumida en una locura que era incontrolable, impredecible e irreparable.

Tenía que ser eliminada.

No solo por las pobres almas que ya habían desaparecido, sino por honor a su madre.

Su muerte no iba a ser en vano y no dejaría que esa bestia desvergonzada se salga con la suya y siga matando a todos los que le plazca.

Caitlyn iba a ser justicia, y no le importaba el costo, ella iba a exterminar a jinx.

Y Vi estaba equivocada, usar el gris había sido la solución perfecta para cazar el animal que era jinx y las muertes de los involucrados?, eran un riesgo que la nueva sheriff estaba dispuesta a recorrer.

Cualquier sacrificio sería válido con tal de que jinx deje de respirar.

Pero oh sorpresa, debió haber esperado la traición de Vi, justo cuándo la tenía en la mira, justo cuándo iba a cobrar su amada venganza, Vi tuvo que intervenir.

¿Y porque?, porque una niña estúpida se metió en el camino!.

Caitlyn no iba a dispararle!, tenía excelente puntería, e incluso si le hubiera disparado...bueno...

Era válido, piltover hubiera dormido tranquilo sin jinx rondando y caitlyn también sabiendo que vengo a su madre y a los demas concejales que murieron injustamente, una muerte más no le pesaria la consciencia porque sabía que habría salvado a miles que jinx hubiera matado.

Debió haberlo sabido mejor, ahora conocia su error, jamas debio de confiar en Vi, compartía sangre con ella, después de todo, era obvio que no permitiría que caitlyn completará su labor e hiciera el bien.

Y para colmo, jinx se burló de ella una vez más y uso el sistema de ventilación para desviar el gris hacia piltover.

Caitlyn sentía que la ira se le desbordaba, esa mujer no tenia ningún limite y ademas puso todavía más vidas en riesgo.

No podía dejar que estas desgracias siguieran sucediendo, debía de contraatacar, arrestar a jinx aunque sea lo último que haga.

No podía dejar que todos sus esfuerzos y todas esas vidas fueran desperdiciadas.

Ambessa medarda había aparecido en el momento adecuado, dispuesta a ayudarla a hacer lo correcto y dandole libre acceso a que su ejercito trabajará junto con sus vigilantes y que ella tomará lugar como comandante.

La nueva matriarca kiramman estaba dispuesta a todo con tal de acabar con la maldad de este mundo y tomar represalias por la muerte de su madre.

《◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇》

Caitlyn tenía unos siete años cuándo pregunto por primera vez por la ciudad de abajo.

Ella escuchó por sus compañeras de clases que existía una sociedad totalmente distinta abajo, como si fuera un mundo alterno y desconocido.

Y como la mente curiosa que era caitlyn, le pregunto a su mama sobre esto.

Por supuesto, cassandra kiramman empezó a evitar la pregunta, su hija no necesitaba saber las atrocidades y barbarie que sucedia en ese lugar y menos desde tan joven.

Pero caitlyn tenía una perseverancia enorme, algo que había heredado de la misma cassandra, y no se detuvo por las negativas de su madre.

La concejal, viendo que su caitlyn iba a obtener información de una forma u otra, decidió finalmente ceder y contarle una historia:

Hubo una vez en que había una sola ciudad, trabajando por el bien en conjunto.

Pero aveces no todos deseaban progresar.

Una brecha se empezó a formar entre ambas ciudades hasta separarlas por completo, creando asi un distrito suburbano en el lado de abajo.

Caitlyn preguntó que los hacia tan diferentes de ellos, los piltovanos, a lo que su madre contestó que muchas cosas, pero lo que más destacaba era su agresión, fiereza y apariencia, cassandra los describió como si fueran inhumanos.

Entonces la más joven pregunto porque se veían tan diferentes si vivian al otro lado del rio.

Su madre respondio que al otro lado del rio, no había mucha luz de sol ni comida, lo que hacía que tuvieran piel pálida y deficiencias en su salud.

Allí se le ocurrió un ejemplo a la mayor:

"¿Recuerdas al concejal torman hoskel?, aunque no lo aparente, su corpulencia es una reputación para él y su familia al igual que nosotras tenemos la nuestra caitlyn, desde generaciones anteriores, los hoskel fueron una familia noble como nosotras, y su complexión robusta siempre indico belleza y riquezas, siendo visto por la sociedad como simbolo de pertenecer a una clase alta y tener buena salud a diferencia de los de abajo.."

Caitlyn en ese momento no lo entendía, ¿como el cuerpo de alguien podía ser un simbolo de algo tan claro para la sociedad?

Pero poco sabía ella que al llegar a la adultez y tener a la criminal zaunita entre sus manos, esas palabras comenzarian a tomar más sentido del que esperaba...

《◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇》

Caitlyn kiramman hacia meses que había tomado el puesto de comandante y se encargó personalmente de iniciar la cacería contra la fugitiva más letal de zaun.

La búsqueda era frustrante, porque incluso con los noxianos a su lado no lograban encontrar el escondite de jinx y eso la llenaba de rencor y furia.

¿Quien sabe a que pobres personas estaría torturando la de trenzas en estos momentos?.

Aunque la evidente falta de pruebas y actividad de jinx le daban tiempo para entrenar con ambessa y fortalecerse para una proxima pelea con la zaunita, esto no detenía la ira de la matriarca kiramman y solo la enfurecía más.

No podía dejar que jinx siga estando viva y causando terror a sus ciudadanos más tiempo, debía de encontrarla.

Iba a encontrarla incluso si eso significaba tirar abajo o quemar todo zaun hasta que solo queden las cenizas, ella iba a encontrarla y hacerla pagar.

Caitlyn se la pasaba todo el día en su estudio o entrenando, dispuesta a erradicar a la plaga azul hasta su último aliento.

También sentía que la paranoia se la estaba comiendo viva, siempre mirando sus planos con los hechos para verificar si se olvidó algún detalle o algo se le había pasado por alto que indique donde se escondía jinx o cuál sería su siguiente movimiento.

La peliazul no podía sacarse a esa mujer de la cabeza sin importar que tanto lo intentará, jinx vivia en su mente todo el tiempo, torturandola, burlandose de ella, jugando con sus emociones.

Oh, en cuánto la encuentre caitlyn iba a hacerla sufrir tanto o más de lo que ella y su pobre madre sufrieron.

Tampoco ayudaba el hecho de que, incluso con sus intenciones puras, la gente en zaun no solo veía a jinx como un simbolo de libertad, sino que también la veían como una heroína.

ELLA.NO.ES.UNA.HEROÍNA.

Era todo lo contrario a eso, a caitlyn no le entraba en la cabeza como toda esa gente estaba tan cegada que se negaba a ver la realidad de que idolatraban a un monstruo.

Pero ambessa medarda, en su sabiduría, le comunicó que incluso el diablo se veía atractivo para engatusar a más personas a seguirlo, y era el trabajo de gente como ellas suprimir esa chispa constante de rebeldía y apagarla de forma permanente, sin importar que tanto se sacrificará en el proceso.

En la mente de caitlyn estaba claro, el fin siempre justificaba los medios.

Más si el fin era algo tan puro como acabar con la persona más cruel que había tenido la desgracia de conocer.

Solo necesitaba volverse más fuerte, y enfrentarla.

Hacerle saber a jinx que jamás la volvería a aterrorizar, ni a ella, ni a nadie de piltover.

Matando a jinx, finalmente su madre descansaría en paz.

Y caitlyn podría encontrar la paz.

《◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇》

Los tacones resonaron en el pasillo de la prisión, indicando una sentencia de muerte (o más bien de tortura) para jinx.

Más meses habían pasado, y caitlyn redobló los esfuerzos en buscar a jinx, nada iba a detenerla de encontrarla y su arduo trabajo finalmente dio frutos.

Había acorralado a jinx lo suficiente y aunque ella hubiera dado pelea, todo un ejercito de vigilantes y noxianos pudo con ella.

Se la habían traido en bandeja de plata a la comandante, encerrandola en una celda y despojandola de toda arma.

Seguía teniendo sus habilidades físicas, pero caitlyn se había adelantado: la habían trasladado con cadenas y sedado.

Caitlyn no podía esperar a verla.

La satisfacción que iba a venir al maltratarla.

Finalmente había llegado su momento.

Caitlyn no tardó en llegar al bloque donde se encontraba jinx, apresurando el paso solo para poder observarla.

Se veía demacrada, y lo que más le complacia a caitlyn era la mirada de puro odio que se reflejaba en esos ojos rosados.

"Te atrape"

La matriarca kiramman abrió la celda, y les indico con un rápido gesto a los guardias que las dejarán solas.

Jinx tuvo la audacia de bufar ante la vista, incluso atada de pies y manos.

"Cada vez que te veo estás más horrible que antes, no se como Vi te pudo elegir-"

Un golpe sordo resonó en cubiculo.

La nariz de jinx comenzó a sangrar ante el puñetazo, caitlyn esperaba que se le hubiera partido por contestarle.

"Tú no estás en posición para hablar, heroína" escupió la última palabra con todo el desprecio que sentía, escupiendo en el suelo con absoluto asco.

A pesar del puñetazo, jinx sonrió torcida, lo que solo alimentó la furia de caitlyn.

"Oh, ¿punto sensible?, ustedes pilties si que son envidiosos, ¿que?, ¿acaso te molesta tanto que yo sea una gran heroe-"

Jinx volvió a ser interrumpida, caitlyn la había agarrado del cuello y la arrojó al frio suelo, arrastrandola como una muñeca de trapo por el piso, pero la de trenzas lejos de siquiera estar molesta por el maltrato, solo se rio divertida.

"Asi como escuchaste, mientras tú te la pasas encerrando y matando a gente yo la salvo, me ven como una maldita gran heroína, yo-"

"CALLATE"

Caitlyn no pudo soportarlo, le dio un cabezazo, asi como le había enseñado ambessa, pero jinx se seguía riendo, incluso cuándo más sangre era derramada, ella parecia estar pasandola bien, incluso cuándo caitlyn le hacía daño.

Se estaba riendo de ella en su cara.

"CALLATE, CALLATE, CALLATE, CALLATE, CALLATE"

Levantó a jinx de una de sus trenzas para que queden a la misma altura, el monstruo no parecía imutarse por el tirón.

Solo pudo mirar a jinx con resentimiento, odiando como ella la miraba con una sonrisa burlona.

Incluso cuándo ella tenía el poder en sus manos y la lastimaba, no parecía dar resultado...

Jinx ni siquiera le importaba.

Caitlyn apretó los dientes enojada, la muerte o la tortura no eran la respuesta para esta loca.

No, debía encontrar algo que la haga llorar, que le ruegue por piedad, que la haga arrodillarse.

Necesitaba un punto débil...

"Comandante kiramman"

Caitlyn giró la cabeza para ver a la mano derecha de ambessa: rictus.

Y no estaba solo, tenía una niñita muy familiar retorciendose y llorando sin parar de un brazo.

La sonrisa enloquecida de jinx se borró al instante, hecho que no pasó desapercibido para nadie.

"Estamos conscientes de que esta...ocupada, pero en base a lo que vimos en esta mocosa, creo que te será más útil de lo que crees"

Caitlyn, aún sosteniendo a jinx de una trenza, miró a la pequeña, estaba hecha un mar de lagrimas y manchada de pintura, luchando por zafarse del hombre, pero este se mantenía firme y calmado.

La peliazul rapidamente conectó los puntos.

Volvió a mirar a jinx, y se deleitó internamente ante el primer rastro de miedo que vio en ella.

Caitlyn iba a hablar pero la criminal la interrumpió:

"Dejala ir, ella no hizo nada, es solo una niña que me sigue, y-yo-..hazme lo que quieras, me quedaré, pero sacala a ella de aquí, ¿adonde quedaría tu preciosa moral si-"

Los sollozos de la chiquilla se hicieron más fuertes y caitlyn pensó que solo decía cosas sin sentido por el miedo pero ahora lo veía mejor:

La niña no tenía miedo de la situación, tenía miedo de separarse.

Y...

"Mama"

La castaña tenía la voz quebrada y casi ni se entendía, pero en el silencio de la carcel repetía esa palabra una y otra vez, dejando en claro su significado.

Caitlyn soltó a jinx de la impresión, retrocediendo sorprendida.

Jinx sintió que las lagrimas se acumulaban en sus ojos pero por razones distintas al golpe del duro suelo cuándo aterrizó.

La voz de rictus se alzó, acallando a la cria.

"¿Comandante?"

Caitlyn miraba con sorpresa a jinx, viendo que esta la miraba con horror pero ya no le satisfacía esa mirada.

"Lleva a la niña con los demás" ordenó rapidamente, sintiendo una tormenta de emociones conflictivas en su interior mientras rictus asentía y se llevaba a la menor, quién empezó a gritar angustiada al ser separada otra vez de su madre.

Jinx, por pura fuerza de instinto, intentó avanzar hacia los barrotes, empezando a entrar en pánico pero las cadenas impedian su movilidad y solo pudo observar impotente como se llevaban a isha.

La de trenzas se dirigió a la comandante, quién permanecia inmovil ante el giro de los acontecimientos, esta era su única oportunidad de apelar y lograr que isha escapara con vida, ya no le importaba que pasará con ella (quizás nunca le importo) pero necesitaba irse sabiendo que isha estaría bien.

"Hey, piltie, escuchame, sé que me odias y tienes razones para hacerlo, pero porfavor no le hagas nada a ella" suplicó ya dandole igual que estuviera pidiendo clemencia, ella haría todo por isha, incluso si eso significaba arrodillarse ante una fascista.

Valía la pena si su isha estaba a salvo.

Caitlyn por otro lado, estaba histerica, ¿como se suponía que buscará venganza ahora?, independientemente de lo que paso (o como paso porque hasta donde ella sabía, jinx no tenía hijos) no podía vengar la muerte de su madre sin dejar a una niñita huerfana, sin una figura materna y seria igual o peor que jinx, eso en que la convertía?.

Los ojos azules de la sheriff se dirigieron hacia la mujer que protagonizaba sus pesadillas, al monstruo que tanto tiempo juró asesinar y torturar de la forma más cruda posible.

Pero ya no veía un monstruo.

Solo veía una mama, asustada hasta la muerte por el destino de su hija.

La comandante se marchó de la celda, dejando a jinx preocupada e hiperventilando en su celda.

Sus gritos de fondo acompañaron a caitlyn mientras ella salia apresurada de la carcel.

No confiaba en si misma para tomar una decisión ahora mismo.

No cuándo sentía que todo por lo que había luchado y todo lo que pensó durante meses se desmoronaba y desaparecia como marcas en la arena.

Necesitaba pensar....

《◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇》

Caitlyn no podía conciliar el sueño.

No era algo inusual, desde que falleció su progenitora, se había enfocado tanto por buscar a jinx que no había tenido tiempo de descansar apropiadamente.

Ironicamente, seguía pensando en jinx pero de forma distinta al dia anterior.

Todo este tiempo, estuvo buscandola hasta en los rincones mas reconditos de zaun, con solo el pensamiento de que acabaría con su vida.

Pero las cosas habían cambiado.

Ya no encontraba en si misma la fuerza ni el coraje para que ella dejará de respirar sabiendo que iba a dejar a una niñita de quien sabe que edad sintiendo el mismo luto que ella.

Ya no podía matar a jinx.

Toda su rabia ciega se había ido.

Pero eso no significaba que no estuviera molesta, aún quería castigar a jinx por sus acciones, ella NO olvidaría que la de trenzas era una asesina a sangre fria.

Ser mama no le borraba sus pecados ni significaba que caitlyn la iba a dejar libre.

Solo...necesitaba otro modo, otro castigo diferente.

La comandante suspiró, dandose la vuelta por tercera vez en su cama...

Buscó entre sus recuerdos algún tipo de condena o algo que implique lastimar a jinx pero no a su hija pero era terriblemente complicado...

Caitlyn no era ningún monstruo, no como jinx.

Tenía que haber otra forma de...quebrarla...

"desde generaciones anteriores, los hoskel fueron una familia noble como nosotras, y su complexión robusta siempre indico belleza y riquezas, siendo visto por la sociedad como simbolo de pertenecer a una clase alta y tener buena salud a diferencia de los de abajo.."

De todos los recuerdos de su madre, ¿porque recordaba precisamente este ahora?.

El clan hoskel se había extinguido ahora mismo considerando que torman hoskel había estado entre los muertos junto con su madre.

Sin embargo, ahora podía entender de que significaba la corpulencia en su clan.

Caitlyn firmemente podía decir que los hoskel se diferenciaban mucho de los zaunitas solo por eso.

A pesar de que algunos zaunitas como Vi o Sevika mostraban musculatura, esta también provenia de cierta desnutrición y no era tan imponente como ambessa medarda.

Ademas, jinx era la viva imagen de la malnutrición, se le notaban los musculos y la delgadez...

.........

Caitlyn sintió que una idea se formaba en su mente.

Tal vez la respuesta no era maltratar a jinx sino transformarla.

Tal vez y solo tal vez, había una solución para ella y podía ser reformada