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el ladrón

Summary:

namjoon es un ladrón de casas y jungkook es su pequeña víctima.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

en los últimos meses, en un vecindario rico de seúl, se han estado cometiendo robos en las casas durante la madrugada. los vecinos, preocupados, llaman a la policía para que pongan vigilancia. a la semana, atrapan a un ladrón. todos se sienten más seguros y vuelven a sus rutinas normales, sin saber que solo habían capturado a un ladrón con mala suerte, y que el verdadero problema sigue suelto.

 

los padres del pequeño jungkook confían en dejarlo solo para salir a una cita nocturna.

 

—recuerda no abrirle la puerta a nadie —dice su madre, y le da un beso en la frente, manchándolo con el labial. jungkook hace una mueca.

 

—mamá, ya estoy grande… —se cruza de brazos, haciendo un puchero.

 

—bueno, niño grande, tienes permiso de dormir tarde, pero sin comer muchos dulces —le revuelve el cabello con cariño.

 

su esposo baja las escaleras vistiendo un smoking negro.

 

—¿vamos? —ofrece su mano a su esposa. ella la toma, y él la acerca para darle un beso. jungkook cubre sus ojos con las manos para no ver. cuando se separan, dirigen la mirada a su pequeño.

 

—pórtate bien, y no traigas chicas —bromea el señor jeon.

 

jungkook suelta una risita —no lo haré, papá.

 

minutos después, después de asegurarse de que su hijo estará seguro y con comida lista, salen rumbo al restaurante donde tienen una reservación.

 

 

jungkook se encuentra acostado en la enorme cama de sus padres, viendo caricaturas en la televisión que cubre la pared blanca. a su lado, una canastilla con dulces de todo tipo. el volumen está demasiado alto, y no se da cuenta de que un intruso está en casa.

 

 de que él está en peligro.

 

namjoon, un ladrón que ha entrado forzando una ventana, se ha estado paseando por la casa, metiendo objetos de valor en su mochila. cuando termina en la planta baja, sube las escaleras y a medida que avanza, escucha la televisión encendida. 

 

camina lento hasta llegar a la puerta semiabierta, por el espacio, ve al pequeño jungkook comiendo sus caramelos.

 

debería irse, la casa ya está desvalijada, la mochila pesa, no hay nada más que robar, pero en lugar de eso, empuja la puerta lentamente y entra en la habitación.

 

jungkook pega un brinco en la cama. sus ojos se abren de par en par. trata de moverse, de gritar, pero namjoon es más rápido. en un segundo, el cuerpo enorme del ladrón está sobre el suyo, inmovilizándolo, aplastándolo contra el colchón.

 

el peso lo deja sin aire, sus piernas no pueden moverse, sus brazos están atrapados bajo el cuerpo de namjoon. solo su cabeza puede girar, y la gira para ver la cara del hombre que lo tiene atrapado.

 

una respiración entrecortada escapa de sus labios. sus ojos, enormes, empiezan a llenarse de lágrimas que todavía no caen.

 

—shh, tranquilo pequeño… —susurra namjoon, y su voz es sorprendentemente suave, como si estuviera calmando a un animal asustado.

 

una de sus manos baja, y desabrocha sus pantalones. jungkook lo mira, sin entender lo que pasa hasta que ve la mano de namjoon bajar sus prendas y la verga saltar, grande, gruesa, erecta, apuntando directamente a su cara.

 

—te la vas a pasar bien —dice namjoon, y parece que lo dice en serio—. te lo aseguro.

 

la mano de namjoon se enreda en el cabello de jungkook, y tira con fuerza, el jalón repentino obliga a jungkook a abrir la boca, un reflejo de sorpresa y dolor, justo lo que namjoon necesita.

 

 su verga se hunde en la garganta del infante de una sola embestida, empuja tan profundo que jungkook siente cómo le toca el fondo.

 

no alcanza a gritar, el sonido se ahoga en su garganta, reemplazado por un arcada que no logra expulsar nada. su lengua se aplasta contra la base de la verga, su mandíbula se estira hasta doler, y el aire no llega.

 

namjoon comienza a embestir, cada movimiento es una estocada fuerte y sin piedad. la verga entra y sale, entra y sale, golpeando el fondo de su garganta una y otra vez. jungkook se retuerce bajo él, sus manos empujan a namjoon, pero no sirve, sus piernas patalean, pero namjoon las inmoviliza con su propio peso.

 

—mgh…mgh… —es el único sonido que sale de la boca de jungkook. gemidos ahogados y desesperado, sus ojos se giran en blanco.

 

el namjoon acelera el ritmo, la saliva empieza a desbordar por las comisuras de los labios de jungkook, resbalando por su barbilla, manchando la almohada. cada embestida es más rápida que la anterior, namjoon no se detiene ni cuando siente que la garganta de jungkook se apreta, ni cuando oye el sonido de las arcadas que no llegan a ser vómito.

 

—tómalo todo —gruñe—. tómalo todo, pequeña zorra.

 

y cuando está a punto de llegar, una de sus manos suelta el cabello de jungkook y le da una bofetada. un golpe duro, la mejilla de jungkook se enrojece al instante, y sus ojos se llenan de lágrimas que esta vez sí caen.

 

namjoon se corre, el semen caliente y espeso llena la garganta de jungkook, que intenta tragar pero no puede. el líquido se desborda, se mezcla con la saliva y resbala por su barbilla, manchando la polera y la cama.

 

namjoon se retira y observa.

 

jungkook tose, respira con dificultad, su boca abierta y llena de semen, sus ojos llorosos, su mejilla roja. y aun así, namjoon lo mira con una sonrisa.

 

—buen chico —dice—. ¿quieres más?

 

jungkook niega con la cabeza, su garganta aún le duele, su voz no sale. intenta hablar y solo un quejido escapa de sus labios.

 

—¿que sí quieres más? —namjoon se burla—. qué perrita.

 

—no —logra decir jungkook con la voz rota—. ¡no quiero!

 

namjoon le da otra bofetada, esta vez más fuerte.

 

—shh —susurra—. no grites, sé que quieres.

 

se hace a un lado un momento, y jungkook intenta moverse, intenta escapar, pero namjoon ya le ha agarrado los pantalones y los baja con un tirón, dejándolo desnudo de la cintura para abajo. el aire frío de la habitación roza su piel, y un escalofrío recorre su cuerpo.

 

—quieto —dice namjoon—. solo haces que me enoje.

 

le agarra el tobillo y tira de él, arrastrándolo hasta quedar entre sus piernas forzandolas a abrirse, su entrada queda expuesta. namjoon se posiciona la punta de su verga roza el ano de jungkook, todavía está húmeda con la saliva.

 

namjoon usa la baba de la mamada como lubricante, apenas, y empuja.

 

jungkook apreta, se resiste a la intrusión, pero namjoon se abre paso, desgarrando el ano virgen en un solo movimiento. el grito de jungkook se ahoga cuando namjoon aprieta su garganta con una mano, asfixiándolo mientras se hunde más y más en su interior.

 

la verga de namjoon es demasiado grande. cada centímetro que entra parece abrirlo más y más hasta que duele. la respiración de jungkook se corta, sus manos se aferran a las sábanas, sus ojos se ponen completamente en blanco y la cara roja.

 

namjoon no se detiene.

 

embiste, el sonido de la piel chocando contra la piel es húmedo y obsceno. su verga se hunde hasta el fondo, el estómago de jungkook se abulta ligeramente cuando llega. entra, sale, entra, sale, cada vez más profundo.

 

namjoon suelta su garganta, y jungkook jadea, tose, intenta hablar.

 

—¡ah! —grita apenas—. ¡no, me duele, me duele! —sus pies empujan contra el pecho de namjoon, intentando alejarlo, pero namjoon solo gruñe y le da la vuelta, levantando sus caderas para tener mejor acceso.

 

desde atrás, la verga de namjoon se hunde aún más. la posición hace que cada embestida golpee contra la próstata de jungkook, que el dolor sea peor y hace que el pequeño se apriete alrededor de aquella gran verga sin querer.

 

—así —dice namjoon jadeando.— aprieta, pequeña zorra.

 

namjoon abre las nalgas de jungkook y mira cómo su verga entra y sale, cómo el semen y la sangre se mezclan, haciendo que el fluido se vea rosa. su verga se ablanda un poco, pero namjoon no la saca. sigue moviéndose, lento, esperando a que se endurezca de nuevo.

 

cuando vuelve a estar duro, embiste con más fuerza.

 

—sigues apretando —dice, y le da una nalgada que hace temblar todo el cuerpo de jungkook—. a pesar de que ya te abrí.

 

—mgh... —un sonido débil sale de los labios de jungkook—. no más...

 

apenas se escuchan las palabras, los ojos del pequeño se cierran lentamente, su cuerpo se relaja, y cae inconsciente sobre las sábanas.

 

pero le da igual, sigue follando el cuerpo inerte de jungkook.

 

namjoon mira el rostro relajado del menor, su expresión tranquila ahora que está inconsciente, y siente cómo su verga se endurece aún más dentro de él. 

 

sus manos agarran las caderas del pequeño con fuerza, hundiendo sus dedos en la piel pálida, dejando marcas, empuja más profundo, sintiendo cómo el agujerito de jungkook se abre y lo toma más fácil.

 

namjoon cambia de ritmo, ahora sus embestidas son más lentas, más profundas. se toma su tiempo, sintiendo cada centímetro del ano apretadl que lo envuelve. sus ojos recorren el cuerpecito de jungkook: su espalda desnuda, sus hombros pequeños, sus nalgas redondas que se abren para recibirlo. las marcas rojas de sus manos ya empiezan a formarse en sus caderas, y namjoon se inclina para morder uno de sus hombros y deja una marca redonda en la piel blanca.

 

—qué bien te tomas la verga dormido —murmura contra su espalda, su voz ronca y apenas audible—. ni siquiera te das cuenta, eres una zorra 

 

separa sus nalguitas abriéndolo por completo, y ve cómo su verga entra y sale de ese agujerito rojo e hinchado. el semen y la sangre se han secado alrededor, formando una costra pegajosa que se rompe cada vez que namjoon se mueve. el líquido rosado que ha estado goteando ha manchado las sábanas, y namjoon piensa que tendrá que limpiar eso antes de irse. 

 

no puede dejar pruebas, pero ese pensamiento solo dura un segundo.

 

su mente vuelve al cuerpo que tiene frente a él, a la forma en que su verga desaparece y reaparece, a la manera en que el culito de jungkook se contrae reflejamente, apretándolo aunque el chico esté inconsciente.

 

—aún dormido me chupas la verga —susurra, suelta una risa baja y ronca.

 

acelera el ritmo de nuevo, siente cómo la presión se acumula en su bajo vientre, cómo sus pelotas se tensan, cómo su verga palpita dentro del pequeño, una mano baja y agarra el cabello negro de jungkook, enredando sus dedos en los mechones suaves, y tira hacia atrás, arqueando su espalda. el cuello del chico queda expuesto, y namjoon se inclina para morderlo, dejando otra marca.

 

los sonidos de la piel chocando llenan el silencio mientras namjoon entierra su verga en lo más profundo de jungkook. una embestida, tras otra, y se corre. el semen caliente llena al pequeño, desbordándose y mezclándose con todo lo que ya había dentro. namjoon se queda quieto un momento, sintiendo cómo su verga se ablanda dentro del cuerpo de jungkook, y luego se retira lentamente.

 

namjoon lo mira un momento y siente que podría empezar de nuevo, podría follarlo toda la noche, que el pequeño no despertaría hasta la mañana siguiente.

 

y esa idea le gusta tanto que no puede resistirse.

 

su verga ya está empezando a endurecerse de nuevo, viendo el desastre que ha dejado, el agujerito de jungkook está abierto, rojo, hinchado, goteando semen y sangre. la imagen es tan obscena que namjoon siente cómo la sangre se le calienta otra vez.

 

toma a jungkook y lo da vuelta, dejándolo boca arriba. el chico sigue inconsciente, su pecho subiendo y bajando con una respiración tranquila. su cara está relajada, sus labios rosados y entreabiertos, sus ojos cerrados. ni siquiera se ha movido.

 

namjoon se posiciona entre sus piernas y vuelve a meter su verga, esta vez viendo la cara de jungkook mientras lo penetra, el infante no reacciona, suelta un pequeño gemido que apenas se escucha, su frente se frunce un poco, como si estuviera soñando algo.

 

—buen chico —susurra namjoon.

 

empieza a moverse de nuevo, sus caderas golpeando las nalgas de jungkook, viendo cómo su verga entra y sale de ese agujerito que ya está completamente abierto para él. una de sus manos sube y acaricia la mejilla del chico, y luego baja hasta su cuello, aprieta apenas.

 

namjoon se inclina y besa sus labios, es un beso suave, casi tierno, mientras sigue follándolo, su lengua lame los labios de jungkook, separándolos, y mete un poco de saliva en su boca, namjoon se ríe contra ella.

 

—una zorrita durmiente..

 

sigue moviéndose, más despacio esta vez, disfrutando de la sensación de tenerlo completamente a su merced. 

 

namjoon no sabe que no tiene tiempo.

 

así que la mete de nuevo, y empieza otra vez, sintiendo cómo la polla se endurece dentro del culito tibio y apretado. su mente está en blanco, solo el placer, solo la sensación de tener a ese cuerpecito pequeño y frágil completamente suyo para usarlo y llenarlo de semen.

 

pero no termina, escucha un coche detenerse en la entrada.

 

los padres de jungkook han vuelto.

 

namjoon se retira bruscamente, su verga aún está dura, pero se viste a toda prisa, recoge la mochila, antes de irse mira a jungkook una última vez, saca su teléfono y toma una foto, luego salta por la ventana.

 

 

 

Notes:

esto fue escrito con fiebre mientras no tenía internet