Chapter Text
Sebastián estaba luchando por no quedarse dormido en el mostrador, quizás debió de ingresar a la Universidad así no estaría trabajando en una pollería con un sueldo del asco y hasta tan tarde.
Sus ojos estaban por cerrarse cuando sintió un peso sobre su espalda.
"SATORU-KUN HARÁ UN CONCIERTO ACÁ TENEMOS QUE IR"
Wow era su buen amigo Randal, quien trabajaba con él pero no hacia nada aparte de estar en su teléfono viendo anime o nose cosas otakus.
"Tenemos?"
"Obviamente con quien más iría"
"Sabes que no me interesan esas cosas"
Sebastián había escuchado hablar de Satoru, era algo así como un idol, de ascendencia japonesa, ojos y pelo tan negros que parecías poder perderte en ellos si te le quedabas viendo.
"Como puedes decir eso acaso sabes que Satoru ganó un Oscar al mejor chico anime del mundo y también"
Randal siguió hablando aunque sabía que Sebastián no le estaba prestando atención, más interesado en observar el reloj para cerrar el local.
Y después de horas de infierno Sebastián llegó a su casa (en realidad cuarto alquilado) apenas tenía muebles, como sea no queriendo deprimirse con la horrible vida que tenía se recosto en su colchón y sabanas que no había cambiado hace meses y de inmediato se quedó dormido.
Era de madrugada cuando su teléfono sonó, genial quien podía ser a esa hora, alguna chica de su secundaria invitándolo a salir? Ojalá eso le pasará algún día, con pereza agarro su teléfono, al ver la pantalla se decepcionó y pensó en cortar, pero bueno no ganaba nada siendo mal amigo.
"Ya conseguí los boletos así que debemos ir"
"Ya te dije que no"
"Tuve que rogarle a mi hermano por horas"
"Esta bien iré pero más le vale a tu hermano pagarme el dia que faltare por acompañarte"
BUENO SALTO TEMPORAL HASTA EL DÍA DEL CONCIERTO
Para fortuna de Sebastián la mayoría de personas en el concierto era gente normal, a excepción de algunos fans raros(incluyendo a Randal) que estaban forrados de cabeza a pies con la mercancía de Satoru.
En fin al entrar al conciertos, todo era nuevo para él, las luces, las pantallas gigantes, el ruido (y todo lo q implique estar en un concierto ya que yo tampoco he ido a uno)
Para abrir el Show entraron algunas bandas o solistas que recién iban iniciando, hasta que entró la estrella de la noche, Satoru vestía un traje negro con toques rosas, tipo femboy nose no me da la imaginación para algo a las 11:35 de la noche.
De inmediato Randal comenzo a gritar, emocionado de tener a su idol tan cerca, mientras que Sebastián solo lo miro un momento antes de volverse a las bailarinas mujeres que acompañaban a Satoru, la música no era su estilo pero de cualquier modo se la estaba pasando bien.
Cuando acabo el concierto Sebastián solo quería irse, pero oh sorpresa no lograba encontrar a Randal, no quería ni imaginar lo que estaría haciendo su amigo.
Como leyendo la mente de Randal, se dirigió a la parte restringida del lugar, no importaba los miles de letreros que te invitaban a irte y advertirte que era una zona prohibida, tenía que encontrar a Randal antes de que se lo llevarán preso.
Sebastián no sabía a donde ir, pero en eso escucho un grito, en ese lugar tenía que estar Randal y para su buena suerte fue así, lo primero que vio al llegar era a Randal abalanzandose contra un Satoru bastante molesto, no lo pensó mucho y solo pateó a Randal para luego inmovilizarlo en el suelo.
Cuando alzó su mirada a Satoru este lo miraba con desagrado.
"Osea otro ratito?"
Sebastián se mostró indignado, no por qué lo llamaran raro, más bien era que Satoru pensaba que todos tenían que ser fanáticos de él.
"La verdad no, solo no quiero que mi amigo cause problemas"
Satoru se cruzó de brazos, ahora definitivamente estaba molesto, ¿Cómo se atrevía ese sueldo mínimo a no arrodillarse ante su presencia?.
"Bueno esta en problemas, solo espera a que llame a la policía"
Decía Satoru mientras sacaba su teléfono y comenzaba a marcar cualquier número simulando llamar a alguien para asustarlo, ahora definitivamente ese pelirrojo tenía que rogar por su perdón, pero en cambio solo recibió que Sebastián cargará a un desmayado Randal y se escapara del lugar.
Satoru se quedó parado con el teléfono en la mano, procesando todo, nunca nadie lo había tratado así, bueno no después de ser famoso, fastidiado comenzo a gritar al personal para que a la próxima hicieran bien su trabajo o los demandaría.
