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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-08-26
Updated:
2025-10-04
Words:
53,058
Chapters:
4/?
Comments:
10
Kudos:
8
Hits:
185

Cities and Boys Burn the Same [Draft]

Summary:

BORRADOR. AÚN SUJETO A CAMBIOS.

¿Cuánto de ti estarías dispuesto a sacrificar a cambio de gloria?

En Aquea Academy, la mayoría parece tener la respuesta lista incluso antes de escuchar la pregunta: todo.

Ahí, algo invisible devora lentamente a quienes intentan destacar. El descanso se vuelve culpa, la excelencia una ambición insaciable y el afecto una recompensa que siempre depende de tu número en el ranking. Mientras tanto, los adultos observan desde las gradas como si fueran dioses; algunos apartan la mirada y otros alimentan el incendio.

En Ilion Institute las cosas parecen distintas. Todavía.

Ahí, la lealtad y la idea de “familia” pesan más que cualquier podio. Pero incluso los grupos más unidos pueden romperse cuando el orgullo, la obsesión y el miedo empiezan a abrir grietas.

Y todo comienza de la manera más ridículamente adolescente posible:
una ruptura particularmente dolorosa, un tercero en discordia y la resurrección de un acuerdo infantil.

O con un poco menos de épica y exageración poética intencionada: El Ciclo Troyano High School AU jsjjksjsksjksj.

Chapter 1: Prefacio, introducción… o algo por el estilo.

Chapter Text

 

Hola, ¿qué tal? Hildegard al habla.

Antes de que empieces el fic, te pido encarecidamente que leas esta nota introductoria. Aparentemente los tags no me bastan y preferiría evitar que alguien se encuentre una sorpresa desagradable a media lectura xd.

Primero que nada: esta es mi primera historia publicada.

He leído y escrito desde que soy muy joven, pero eso no quita que sigo muy verde en esto. Es la primera vez que voy a hacer público uno de mis trabajos y, sinceramente, el proyecto que escogí para debutar tampoco es precisamente pequeño, sencillo ni particularmente razonable.

Porque claro, ¿qué mejor idea para empezar que adaptar el Ciclo Troyano completo en un entorno abismalmente distinto al original?. Soy súper brillante, lo sé (nótese el sarcasmo)

La verdad es que este fic me intimida bastante. No solo por la extensión y complejidad que implica reinterpretar una historia tan vasta y profunda; también me pone un poco nerviosa el idioma. Seamos honestos: de por sí el contenido en español dentro de esta plataforma ya es reducido, y todavía más cuando hablamos de gente lo suficientemente nerd como para hacerle fandom a mitologías antiguas.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? A que por favor me tengan paciencia :c

Durante mucho tiempo juré que no subiría nada hasta terminarlo por completo, sobre todo porque sé lo frustrante que es encariñarse con una historia que luego queda abandonada. Sin embargo, en algún punto entendí que también quería compartir el proceso. Ver qué recepción puede tener una historia así. Encontrar gente igual de obsesionada con estos mitos y sus reinterpretaciones modernas.

Así que… aquí estamos.

Prometo hacer todo lo posible por no dejar la obra incompleta, especialmente si veo que hay gente disfrutándola :3.

Ahora sí, dejando de lado mis inseguridades como escritora y los inciertos tiempos de actualización, pasemos a lo verdaderamente importante: el contenido.

¿Prestaron atención a los tags? Espero que sí. Ningún autor los pone por los loles.

Si estás aquí, probablemente ya sabes lo básico: esto es un Alternative Universe contemporáneo que reimagina el Ciclo Troyano dentro de un contexto académico y deportivo. Hasta ahí, todo bien. Pero quiero profundizar un poco más en qué clase de historia van a encontrarse exactamente.

Hago esto porque me ha pasado ya una cantidad considerable de veces empezar una historia con muchísimo entusiasmo y toparme, ya avanzada la trama, con algo que me incomoda bastante; generalmente contenido sexual explícito que no estaba bien etiquetado, yo no noté por boba o apareció demasiado tarde como advertencia. Cuando eso sucede suelo abandonar la lectura y quedarme con esa sensación horrible de “Ptm. Quería ver en qué acababa”.

Así que, para evitarle eso a cualquiera que llegue aquí, voy a dejar todo lo más claro posible y sin spoilers importantes. La idea es que puedan decidir desde el inicio si esto realmente les interesa o si simplemente no es lo que están buscando.

Y hablando claro: esta nota también funciona un poco como escudo anti hate porque internet me da cosita. Gracias por comprender.

Para hacerlo más práctico, dividiré todo en distintos apartados que pueden leer o saltarse según qué tanto les interese cada tema: fandoms e inspiraciones, relaciones y personajes, construcción de mundo, adaptación de mitos, estilo narrativo y temáticas generales.

 

Fandoms e Inspiraciones.

 

Aquí hay una aclaración importante: no se tomen las etiquetas de fandom de manera estricta.

Como probablemente ya vieron, el fic está etiquetado bajo seis fandoms distintos: mitología griega en general, La Ilíada, La canción de Aquiles de Madeline Miller, EPIC: The Musical de Jorge Rivera-Herrans, Paris de Jon English y David Mackay, y Kaos de Charlie Covell.

Pero esto no significa que la historia sea una adaptación directa o fiel de ninguna de esas obras.

La inspiración principal y más “en bruto” obviamente es la mitología griega como tal; aunque en este caso no me limito únicamente a La Ilíada. También tomo elementos de tragedias clásicas, textos mitográficos y reinterpretaciones posteriores: Eurípides, Esquilo, la Biblioteca mitológica atribuida a Apolodoro, Las metamorfosis de Ovidio, la Teogonía de Hesíodo… aunque sé perfectamente que Hesíodo no suele ser precisamente el favorito dentro de este extraño fandom de gente obsesionada con la Grecia antigua. Algunas referencias son más visibles que otras. Algunas son deliberadas. Otras simplemente quedaron adheridas a mi cerebro después de demasiadas horas leyendo sobre esta gente.

El resto de las etiquetas existen porque, al construir a los personajes, terminé amalgamando las distintas versiones que conocía fuera de las fuentes estrictas de cada figura mítica para dar lugar a interpretaciones propias enriquecidas.

Por ejemplo: mi versión de Aquiles toma cosas de las fuentes clásicas, de reinterpretaciones modernas como la novela de Madeline Miller, de Paris: The Musical, un poco del Aquiles de Hades (el videojuego de Supergiant Games) y también de otros personajes ajenos a la mitología que me ayudaron a traducir su arquetipo al contexto establecido (como en su caso: Katsuki Bakugo de My Hero Academia o Kevin Day de la trilogía All for the Game).

Y eso aplica prácticamente para todos: Odiseo, Helena, Patroclo, Menelao, Paris, etcétera.

Me limité a etiquetar únicamente esas obras contemporáneas por dos razones: primero, para optimizar tags, porque si me ponía estricta probablemente las etiquetas no me alcanzarían; y segundo, porque son los contenidos de los que más referencias tomé de manera consciente.

No descarto que esto cambie eventualmente. Si algún día vuelvo a editar la historia (cosa bastante probable, considerando que si estás leyendo esto significa que ya la edité al menos una vez), quizá termine añadiendo futuros proyectos como Ilium o Penélope de Esparta.

Por último, Kaos merece una mención aparte.

La serie no influyó tanto en mi interpretación de los personajes, sino más bien en ciertos aspectos del worldbuilding. Esta historia no funciona exactamente igual que el universo de Kaos, pero sí comparte esa esencia de “Antigua Grecia contemporánea” donde los elementos religiosos, sociales y culturales del mito siguen vivos dentro de un contexto moderno.

Pero eso lo explicaré mejor en el apartado de construcción de mundo.



Personajes y relaciones.



Primero: hay una cantidad infame de personajes. Pero bueno, también hay una cantidad infame de personajes en el ciclo troyano original, así que supongo que era inevitable.

Existen más relaciones y personajes de los que aparecen etiquetados. Intenté incluir únicamente aquellos con mayor peso narrativo o desarrollo relevante dentro de la trama principal. Dejé fuera amistades, vínculos más pasajeros y, además, omití deliberadamente a los dioses para evitar que el sistema de tags terminara pareciendo glosario del panteón helénico.

Conforme avance la historia irán descubriendo qué elementos quedaron fuera de las etiquetas iniciales.

También quiero aclarar algo importante desde ya: precisamente por la magnitud del cast, no todos los personajes reciben el mismo nivel de profundidad. Algunos funcionan más como recursos narrativos o piezas de engranaje dentro de conflictos ajenos. Intentaré darles humanidad a todos, obviamente, pero hay personajes centrales y personajes que existen principalmente para enriquecer el ecosistema de la historia.

Segundo, y probablemente lo más importante de esta sección:

ESTA OBRA NO TIENE PROTAGONISTA NI SHIP PRINCIPAL.

O al menos no en el sentido tradicional.

La guerra de Troya jamás fue la historia de un único héroe ni de una sola pareja; es un tapiz enorme de voces que ganan o pierden protagonismo dependiendo del momento. Lo más cercano a una figura protagónica aquí es el bando aqueo como entidad colectiva.

Así que, si llegaste esperando una historia exclusivamente centrada en Patrochilles, Odypen o cualquier otra dinámica romántica específica, quizá este no sea exactamente el fic que imaginabas.

Porque, aunque las relaciones son importantes y el romance claramente existe, esta no es una historia de amor. No principalmente de amor, al menos.

Ahora sí, una última aclaración antes de pasar a otra cosa: no esperen que su criminal de guerra favorito (o más odiado) sea exactamente igual de terrible que en su versión mítica.

Parte de la gracia de escribir esta historia nació de un pensamiento muy específico que tuve mientras leía la Ilíada, la Odisea, Las Troyanas y básicamente cualquier texto relacionado con este ciclo mítico:

“Dios mío, estos señores se comportan como mocosos berrinchudos. Wtff.”

Seguido de:

“Ojalá sus destrozos no costaran tantas vidas.”

De ahí nació gran parte de este universo. De imaginar qué ocurriría si esos mismos impulsos, orgullos, rivalidades y egos masivos aún existieran… pero a una escala mucho más pequeña y en un entorno un poquito más controlado.

Eso inevitablemente implicó reducir bastante el nivel de crueldad e irreversibilidad de muchos personajes.

Así que no, aquí no van a encontrarse reyes monstruosamente ambiciosos ni estrategas maquiavélicos capaces de sacrificar veinte vidas antes del desayuno. Lo que hay son adolescentes insufribles, irresponsables, egoístas, hirientes, profundamente inseguros y, en muchos casos, muy traumados. Pero siguen siendo chicos.

Por eso esta versión de Paris no es tan hedonista como la mítica, Agamenón no alcanza niveles absolutamente tiránicos, Odiseo no es tan oscuramente manipulador y Áyax el menor tampoco llega al mismo grado de violencia brutal.

Se acercan considerablemente, eso sí. Pero todavía son adolescentes en una cancha escolar y no señores armados destruyendo ciudades enteras.



Construcción de mundo.



Aquí retomo un poco lo que mencionaba antes sobre Kaos.

Lo que esa serie aportó a mi historia fueron principalmente ciertos elementos de worldbuilding. No es una copia exacta de su universo, porque sustraje por completo la parte fantástica/divina/literalmente sobrenatural, pero sí conserva esa esencia de “Antigua Grecia actual” como previamente describí.

Los aspectos donde más tomé inspiración fueron principalmente religión y geografía.

Por ejemplo: aunque dentro de esta historia los dioses de la religión no tienen nombres concretos (porque Zeus, Hera y compañía cumplen otro rol narrativo dentro del fic), el sistema religioso sigue siendo politeísta.

La religión continúa teniendo muchísimo peso social y cultural, y la manera en que se practica funciona como una especie de mezcla entre rituales de la Antigua Grecia y dinámicas propias de las religiones predominantes en occidente hoy en día. O sea: una especie de politeísmo con estética de escuela católica estricta.

Existen templos que funcionan casi como iglesias, sacerdotisas, figuras religiosas con autoridad comunitaria y también las tácitas (elemento tomado directamente de Kaos) cuya función principal es recibir confesiones.

En ocasiones aparecen profecías, augurios y fenómenos similares, aunque quiero dejar claro que dentro del universo de la historia nunca existe una confirmación absoluta de que los dioses o dichas profecías sean reales. Todo queda sujeto a la fe, interpretación o sugestión de cada personaje. Igual que en la vida real.

Y aunque todo esto pueda sonar como detalle decorativo o estética pretenciosa de estudiante de humanidades (que lo es un poco), la verdad es que sí resulta en un pilar discreto en mi narrativa.

Principalmente porque ambos colegios donde ocurre la historia son instituciones religiosas, y buena parte de la presión moral, emocional y social que atraviesa a los personajes nace precisamente de ahí.



Adaptación de los mitos.

 

Básicamente: mi criterio y mi cerebro en IA (insomnio y ansiedad) dictan cómo adapto cada mito.

En términos generales, intento que los mitos conserven su esencia, su núcleo temático o al menos la parte del mensaje que mejor funciona dentro de este contexto. Ya saben: esas moralejas que un mito griego y una sitcom de Disney Channel podrían compartir perfectamente. Cosas tipo “la arrogancia tiene consecuencias”, “ser egoísta arruina relaciones” o “la empatía es virtud”.

Ahora bien, cuando el mensaje original del mito resulta especialmente complicado desde una sensibilidad actual (o directamente incompatible con una lectura mínimamente crítica), intento reinterpretarlo hacia algo más neutro, positivo o incluso reivindicativo.

Algunos mitos aparecen mediante una única equivalencia directa, mientras que otros (la inmensa mayoría) terminan fragmentados en varias situaciones distintas para abarcar la mayor cantidad posible de elementos del relato original. Esto se va a notar especialmente con ciertos arcos, como por ejemplo, en el de la peste de Apolo.

También quiero aclarar algo importante: no todos los mitos siguen un “orden cronológico”.

Y pongo “cronológico” entre comillas porque, si eres tan mythnerd como yo, sabes perfectamente que la mitología griega originalmente era tradición oral, que los autores clásicos le quitan y le ponen a la historia como les sale de la cola, y que intentar ordenar todo ese desastre como si fuera el MCU es básicamente imposible. Aquí nadie se va a obsesionar con el canon como Miguel Mojarra.

En términos simples: algunos eventos aparecen reorganizados, ampliados, extendidos o adelantados. A veces porque era imposible encajarlos de manera coherente dentro del contexto escolar; a veces simplemente por decisiones creativas.

Otra cosa que me parece importante aclarar es que esta historia no existe únicamente para adaptar mitos escena por escena.

Además de reinterpretar relatos clásicos, añadí varias tramas originales construidas a partir de lo que considero que los personajes necesitan desarrollar dentro de este contexto. Al final del día sigue siendo un fanfic. Era blasfemia que no terminara agregando cosas de mi propia cosecha.

Y ya para cerrar este apartado, una advertencia probablemente importante para ciertas personas:

Si eres helenista (o sea, practicante moderno de la religión griega), quizá no te encante la manera en que voy a representar a los dioses.

Primero, porque aquí no son entidades divinas reales, sino personas mortales ocupando ciertos roles relevantes. Pero más allá de eso; esta historia no tiene ni villanos ni héroes en el sentido más habitual de estas etiquetas, sin embargo, los “dioses” son de los personajes más grises que hay.

No son monstruos ni antagonistas caricaturescos, pero teniendo en cuenta que gran parte de ellos son adultos usando las rivalidades, inseguridades y problemas personales de adolescentes para entretenerse, intervenir o proyectarse… digamos que tampoco destacan particularmente por su perfecta brújula moral.

Por lo que, si eres MUY devoto y buscas representaciones completamente reverenciales del panteón griego… maybe esta versión no te deje demasiado conforme.



Estilo de narración.



Originalmente no iba a incluir este disclaimer, pero descubrí que la narración en primera persona dentro de los fanfics es un tema sorprendentemente polémico. Y como esta nota introductoria ya se convirtió en mi documento legal de protección contra el hate, pues aquí estamos.

Hace relativamente poco me enteré de que muchísima gente no disfruta leer fanfics escritos en primera persona. No tengo idea de por qué esto genera tanto rechazo específicamente en fandom y no necesariamente en otros medios, pero he visto esa opinión reiteradamente.

En cualquier caso: esta historia utiliza narración en primera persona de manera parcial.

No todo el fic está escrito así, pero prácticamente cada capítulo incluye al menos una intervención narrada directamente desde la perspectiva de algún personaje. A veces son recuerdos, backstories o fragmentos introspectivos; otras veces (sobre todo en capítulos más avanzados) se usan para narrar eventos específicos desde un punto de vista mucho más emocional y subjetivo.

Así que sí: si la primera persona es algo que definitivamente no disfrutas leer, esta podría ser otra razón por la que el fic quizá no conecte contigo. Y está bien.



Temas a tratar.

 

Si prestaste atención a las etiquetas adicionales, realmente ya tienes bastante adelantado en este apartado. Y si no las leíste bien… este es tu recordatorio amistoso para hacerlo.

Porque sí: esta historia es densa.

Teniendo en cuenta que mi principal inspiración narrativa es literalmente una guerra, quise conservar cierta sensación de tragedia moderna. Hay conflictos emocionales fuertes, dinámicas destructivas, temas delicados y situaciones bastante incómodas.

Por eso clasifiqué la obra como Mature.

PG-13 definitivamente no es.

Ahora, tampoco significa que absolutamente todo sea explícito o brutal 24/7. Jamás. Pero sí quería dejar claro desde el inicio que la historia aborda tópicos complejos y emocionalmente pesados. Al comienzo las cosas van a ser muy light, pero a medida que avanza, estos temas serán más frecuentes en la historia.

Sigo debatiéndome sobre si añadir ciertas etiquetas extra más adelante o no, porque odio spoilear cosas importantes. Así que, con los tags actuales, los invito a tomar una decisión consciente respecto a si este tipo de historia realmente es para ustedes.

Si crees que estos temas pueden afectarte, quizá este fic simplemente no sea el espacio más sano para ti. Y lo digo genuinamente, no como estrategia publicitaria misteriosa de “uuuh, qué edgy mi fic” porque ni siquiera lo es tanto (según yo).

Priorízate, cuídate, y lee historias que te traigan la paz que necesitas, para eso también es el arte.

Y ya por último: no soy experta en la enorme mayoría de temas que aparecen aquí. Ni siquiera en los “menos graves”, como el hockey en sí mismo.

Voy a investigar todo lo mejor que pueda para tratar cada tópico con el mayor respeto y cuidado posible, pero seguramente cometeré errores en el proceso. Cabe resaltar que algunas de estas cosas las he vivido en mi propia piel, por lo que como buena autora de fanfic me estoy proyectando GG.



Okay. Ya.

Terminamos con los anuncios previos.

Hasta yo me cansé de escribir esta cosa Jjsjsjsjsk.

Sé que esta introducción quedó larguísima, pero le tengo demasiado miedo a la funa como para no dejar todo aclarado desde el principio. Prefiero parecer exagerada pero responsable ugu.

Con todo eso dicho, ya no me queda mucho más que añadir.

Si después de toda esta avalancha de información decidiste seguir adelante con la lectura, entonces: enhorabuena y gracias por darle una oportunidad a esta historia.

De verdad espero que disfrutes el fic, mis decisiones creativas y este desastre greco-académico-deportivo que llevo demasiados años cocinando dentro de mi cabeza.

 

Atte: Hildegard _ Ars Longa 🃚 ➴☾₊˚✩▀▄▀▄▀▄▀▄▀▄▀▄✮➴☾₊🃁