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Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2022-06-06
Completed:
2022-09-06
Words:
3,491
Chapters:
4/4
Kudos:
4
Hits:
48

Demasiado cerca

Summary:

James prefería trabajar solo.

Notes:

*inserte gif de Elmo con el fondo en llamas* ¡Nada me va a detener de shippear a todos los personajes masculinos!

Miré Hero≠Mask por recomendación y aquí estoy, queriendo más aunque es obvio que no lo habrá.

Chapter Text

—Entonces, ¿por qué es que sigues aquí? —preguntó con cierto disgusto —, pensé que tú transferencia era temporal.

Primero recibió una mirada de desaprobación antes de que le diera respuesta —Porque eres demasiado temerario, James Blood —dijo mientras acomodaba sus gafas —, pedí una transferencia definitiva.

James hizo una mueca, no sólo porque no le gustaba que cada tanto le llamara por su nombre completo, sino por la respuesta que le había dado. Suspiró claramente fastidiado y se dejó caer sobre el respaldo del asiento del piloto. Todos sabían que se sentía más cómodo trabajando solo y aún así allí estaba Alan, enviado por Lennox.

—A esto me refiero con que eres demasiado imprudente —las manos del más alto le alcanzaron, justo donde su casaca estaba perforada y manchada de sangre.

James se había olvidado por completo de dicha herida —. Ah, no, no te preocupes, no es nada —se apresuró en decir, y aunque trató de detenerlo Alan finalmente levantó su chamarra junto a su camisa sólo para ver que no había herida alguna.

Mierda.

El de gafas se quedó inmóvil, observando la zona donde debería estar lastimado pero en lugar de eso sólo habían pequeñas manchas de sangre ya coagulada y la piel estaba intacta —¿Qué significa esto? —preguntó enojado, porque obviamente le estaba ocultando algo.

James desvió la mirada y rascó su nuca en un gesto de nerviosismo, quería evadir el tema.

—James —le llamó, su voz más autoritaria.

Pensó que era mejor que lo hablara con él ahora. Movió las manos hacia el volante del automóvil para sostenerlo mientras se decidía a hablar —. No tengo claro cómo sucedió. Leíste mi reporte, ¿no? —Alan asintió con la cabeza —, cuando desperté Tina ya no estaba... y las heridas en mi cuerpo tampoco. William cree que se debe a que me expuse a aquel accidente...

En realidad no había nadie quien pudiera aclararle qué pasó exactamente, probablemente sólo Tina sabía pero encontrarle ha sido como buscar una aguja en pajar. Se había esfumado en el viento. Y la única razón que se le ocurría para ello era que había recuperado su máscara, pensar eso lo tranquilizaba.

Ensimismado James no advirtió los movimientos de su compañero, el cual soltó su prenda y alzó las manos hacia su rostro y hasta que sintió sus palmas contra sus mejillas se dió cuenta de lo que hacía.

—¡¿A-Alan?! —reaccionó y tomó al otro de las muñecas —, ¿q-qué estás—?, ¡Suéltame!

El tacto del más alto era firme y cuidadoso, pasaba sus dedos por su piel, inspeccionando en busca de la máscara, y James sólo pudo ponerse más nervioso, estaba demasiado cerca. Le hizo levantar la cabeza y deslizó una de sus manos por su cuello, recordando que Tina llevaba su máscara en esa zona, tocó la arteria carótida y bajó hasta que tocó el borde de su clavícula y entonces se detuvo, había escuchado algo. Tan bajo, tan quedo, que quizá lo imaginó pero la abrupta reacción del menor sólo confirmó sus sospechas.

—¡Alan! —James alzó la voz y empujó al susodicho, alejándolo de él.

Sorprendido Alan observó al otro, absorto en sus ojos que ya no eran azules, tenían un color ámbar, característico de los individuos que portaban la máscara. El más bajo respiraba de manera pesada, como si hubiera estado reteniendo la respiración, y mientras regulaba el ritmo de la misma, sus ojos volvieron a ser azules. Con que era cierto.

—¡No vuelvas... a hacer eso! —le dijo, James se sentía bastante sofocado y no dudaba que incluso estaba rojo.

—Lo siento —se disculpó y el de mirada garza le soltó.

James presionó el botón de encendido del automóvil y condujo de regreso al cuartel. No quería estar más tiempo a solas con Alan, aún estaba avergonzado, el roce de los dedos del otro había sido tan sutil, como una caricia que le habían provocado soltar un gemido. Pensarlo sólo lo abochornaba más, era obvio que Alan lo había escuchado y no quería que se transformara en el tema de conversación. Por su parte, Alan permaneció en silencio durante el trayecto, mirando de reojo al de cabello corto, pudo notar sus orejas enrojecidas y entonces se olvidó del tema de la máscara, pensando en lo que había escuchado unos momentos atrás.

—Lo siento James, no quise—

—¡Aah, calla, no digas nada! —le interrumpió y eso sólo pintó sus mejillas una vez más de un color rojizo.

En verdad prefería trabajar solo.