Work Text:
El camino ha sido difícil hasta ahora.
Muchas piedras qué te hacen tropezar y caer. Muchos riéndose por ello.
Te levantas con la cabeza agachada, tratando de que nadie te vea llorar antes de continuar. A veces ni continúas. Te quedas ahí en el suelo o estancado.
Te preguntas, ¿debería seguir?
Y te respondes… no.
Dejas tus sueños a un lado.
Te unes a chicos peligrosos donde peleas por todo menos por tus sueños.
Así lo vio Momoharu.
Así lo vio Mokichi cuando su salud arruinó un partido y parte de su vida.
Lo mismo sucedió con Tobi. No podrá cumplir sus sueños ni promesas a su hermana menor.
Los tres tiraron su balón de basquetball.
Balón que rebotaba hasta rodar a los pies de un pequeño. No era un niño, era un adolescente de baja estatura.
Quién, a pesar de su baja estatura no se rindió de continuar. Muchas veces se tropezó pero se levantó retomando su balón y encestando dejando a todos sorprendidos.
Sora estaba listo para volar.
Sus alas extendidas comenzaron a alcanzar a esos tres.
Aves que no vuelan.
Aves con las alas rotas lo miraban surcar en el cielo.
Y a pesar de las calamidades, él seguía sonriente ante ellas.
Seguía siendo él mismo.
No como Momoharu que su ira daño a la persona que ama.
No como Tobi que dudaba en permanecer con ellos.
No como Mokichi que sentía la culpa por su salud.
Pero al estar con ese chico a su alrededor, comprendieron que no solo hay un camino para el basquet… sí no para encontrarse a sí mismos.
Y algún día serán ellos mismos, quiénes se levanten por su propia voluntad para ganar el torneo de sus vidas.
